PÁJAROS DE LA ILUSIÓN
Hasta el pájaro que vuela más alto
ha de volver a su lecho o su nido
para poder sentirse protegido
por todo aquello que admira en lo alto.
Da igual lo grande que fuera su salto
o lo pequeño que fuese su nido;
o si evanesce o vuela con cupido;
él toma tierra en un mundo de asfalto.
A una entelequia nunca se destierra
al abismo del fondo de la entraña
que al suelo se agarra y sin fin se aferra.
Tampoco hay que zanjarla, si mal yerra.
Agüero que no es bueno no la extraña.
Volad con fe con garfas en la tierra.
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