ALGUNOS POEMAS





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A IMAGEN DE UN SEMEJANTE 

                                             
                                                 Cómo no dedicarlo 
                                                                   a la mujer


Nació de su dolor. Durmió en su cuna.
Jamás dejó su voz de hablar de amores.
Libó de sus sabores los dulzores.
Allí se vio su cara en esa luna.

Formó sudor su piel, feraz laguna,
y en un remar, su fuerza, dos motores.
Curó de senos puros los tumores.
Volvió a decir que no sin duda alguna.

No compra la mirada de los hombres.
Ni admite algún estigma que le diga
qué debe o qué no debe disponer.

Si un dios creó la vida con dos nombres,
del barro, modelando con su espiga,
iguales son el hombre y la mujer.


Juanjo Almeda


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1 comentario:

  1. Un hermoso homenaje y sin duda alguna más bello el pensamiento, la igualdad engrandece a quien así lo siente.
    Un abrazo.

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