ES TIEMPO...
Es tiempo para hablar de cualquier cosa
si el tiempo en que vivimos lo permite,
si el verbo de un pedante no rebosa,
o el cargo de tu lengua no dimite.
Es tiempo de saber qué mide un verso
si cuentas con los dedos de tu mano.
Es tiempo de saber de este universo.
Es tiempo de ignorar al ser ufano.
Es tiempo de expeler a la derrota
que vino y no se sabe adónde llega.
Tiempo de resarcir a un alma rota;
es tiempo de operar, si alguna es ciega.
De cruzar la barrera más cercana,
lejana, o intermedia. ¿De las manos?
Y para que entre sol por tu ventana.
Si el tiempo es honesto. Y somos humanos.
-
LA PIEL DE LA INOCENCIA
Mientras que la inocencia me delata
un espíritu llano está en su piel.
Me arropa como abejas a su miel.
Y hasta en la cuerda floja se desata.
Comer de su malicia no me mata.
Se aferra como tren a su riël;
el perro con su dueño no es tan fiel
al lado de esta ingenua con mi bata.
La piel de la inocencia ahora esconde
debajo de la faz de una chumbera
la caja de recuerdos de la infancia.
El fruto de esta tuna corresponde
a aquello que brotó en mi piel primera
regado con la flor de la ignorancia.
-
Hablaré de ti
el tiempo que me queda
A ti; Málaga.
¿Qué digo de la tierra que bendice
a olivos, a un mar de plata y al vino?,
si ya lo dice todo aquel camino
que halló Cartago desde aquel fenice.
Cómo narrar lo que al reloj le dice
el viento del pasado y su destino.
Recuerdos en vestigios son el sino
de que nunca su tiempo cicatrice.
En ti, colmado en oros varios vivo.
Y son tesoros donde el sol respira
los aires puros de no ser cautivo.
De ti, me halaga tanto ser nativo,
por ver que el mundo por tus ojos mira,
bebiéndose en su caldo tu cultivo.
Qué decir de la patria que dejara
poder crecer a esto que ahora es hoy.
Dejar nacer a esto que yo soy.
Qué decir, de la tierra que me ampara.
Si alguna vez mi sangre no me hablara
podrán saber mis gentes que me voy
a aquel lugar oscuro al cual estoy
tratando siempre de volver la cara.
Y me iré, como gira cualquier rueda.
Con todo aquello que por ti rodaba.
Quizá algún día por morirme ceda.
Y aunque me calle, y aunque hablar no pueda,
me oirán decirte, sin ninguna traba,
que pienso amarte lo que en ti me queda.
Cedo (a) la palabra
Pienso que se me da mejor oír que hablar.
A veces pienso que mi acento no se entiende.
Por eso, cederé la voz a mi palabra.
En ella no hablo extraño. Su voz escucharé.
-
-
Tu alimento
Mi alimento
Aliméntate del agua.
Por tu cuerpo que navegue.
Aliméntate del fruto
que meciéndose florece.
Aliméntate de plata,
del reflejo de los peces.
Aliméntate de risas,
de palabras, de la gente.
Aliméntate de abrazos,
de amistad, de la esperanza.
De caricias y de besos,
de los besos de una cara.
Aliméntate del fuego
de pasión descontrolada.
Del cariño, del amor.
Y, si quieres, de mi alma.
-
Queridos reyes magos:
Este año nuevo,
pido lo mismo que el año pasado;
ya lo sabéis; salud, dinero, amor...
Pero, este año, traedlo para todos.
Incluso para aquellos que no han sido tan buenos
por causas de la vida.
Y, no quiero olvidar, pedir paz, para el mundo.
La salud, si es posible, mejor que la anterior.
Aunque transijo puramente
con la que tengo ahora.
Sé que, de lo que os pido, hay bastante demanda.
Hablando del dinero,
no os he pedido mucho los años anteriores,
y, aquel que ya se fue,
jamás ya volverá.
Así que, todo el que venga, será
bien recibido.
El amor... Qué pedir con el amor...
Simplemente, que sea
por siempre el mismo. Que,
desde el año que viene, unido a lo que importa,
no tenga que pedirse en una carta.
Que la magia de él mismo, más la que hay en la gente,
estén junto a la vuestra bien presentes
de noche entre los sueños,
cada día a cada alba;
flotando en el ambiente.
Queridos reyes magos,
como no he sido malo otro año,
y como no me habéis fallado mucho,
aunque, en vuestros envíos, sí que hubo algún retraso
(aguardo la esperanza por la paz
que hablé en otras misivas),
mando esta carta, mi enésima carta,
a vuestras majestades.
Atte. Juanjo Almeda
SIEMPRE ERES
Ahora ya eres mi mañana,
eres mi hoy.
La presencia que habita junto a mi alma.
Eres aquello por lo que todo hago,
por lo que nada trueco.
Eres el cielo que me tapa.
La oración con la que te adoro.
La razón por la que me muevo.
El fulgor junto a mi palabra.
Mi corazón. La sangre aquí en mis venas.
Aquella luz en mis miradas.
Esa eres tú. Mi piel.
Mi eterno amor.
Te quiero.
-
TIEMPO PRETERIDO
A Jesús Arroyo.
¿Dónde fueron las noches que olvidaron mañanas?
¿Y un tiempo en mar perdido de un allende horizonte?
Donde anduvo su plata siempre queda una calma.
Vestigios de oleajes que ignoraron sus nortes.
Si el tiempo se ha perdido siempre busca una cala
hallada en un olvido donde soles no rompen.
Morada de preguntas en que yacen las algas
de un mar de incertidumbres al que el tiempo responde.
Después de un abordaje ya no quedan piratas;
los males han huïdo por un puente de cobre.
No importa si es de oro, si es de bronce o de plata;
un bóreas, ha venido; me ha ofrecido: otra noche.
-
RE-NACIMIENTOS
Tan tierno como el brote de una rama,
tan vivo como el llanto en que se asoma,
más largo que la pausa de una coma,
un ciclo con la vida se amalgama.
Su cuerpo toma forma en una cama
nevada de pelusas de paloma,
y luego, cual polluelo, tardo asoma,
trayendo pan de trigos a una dama.
Si el ciclo de una vida se deshace
por campos entre oscuros y agonías
creemos que la vida no complace.
No existe cosa alguna que reemplace
a lluvias y remansos de alegrías
que el ver cómo la vida en sí renace.
A cada niño que nace cada día
PÁJAROS DE LA ILUSIÓN
Hasta el pájaro que vuela más alto
ha de volver a su lecho o su nido
para poder sentirse protegido
por todo aquello que admira en lo alto.
Da igual lo grande que fuera su salto
o lo pequeño que fuese su nido;
o si evanesce o vuela con cupido;
él toma tierra en un mundo de asfalto.
A una entelequia nunca se destierra
al abismo del fondo de la entraña
que al suelo se agarra y sin fin se aferra.
Tampoco hay que zanjarla, si mal yerra.
Agüero que no es bueno no la extraña.
Volad con fe con garfas en la tierra.
-
MARIDAJES
La armonía no es discordia
ni es tensión ni disonancia,
ni es que el rico en la distancia
tenga gran misericordia.
La armonía es la cadencia
de una justa entonación,
y equilibrio con unión,
en la paz de su avenencia.
La armonía son colores
que entrelazan a hermandades
en un ritmo de salmodia.
La armonía son rumores
que aunque tengan oquedades
a sus huecos nadie odia.
-
CONOZCO LO SUFICIENTE
Fotografía de Floren Hernández
(Maribel y Juanjo)
Niña:
Si preguntas por todas las cosas que comprendo
para querer estar contigo en el presente
quizá tendrías múltiples respuestas.
Si preguntas cuál es la suficiente
para querer estar contigo para siempre
la respuesta está en ti.
-
Por si vuelven a preguntarme
Fotografía: Juanjo Almeda.
POR SI VUELVEN A PREGUNTARME
si se trata de ella
Ella es la misma del año pasado,
la de ahora y de siempre.
La que recuerdan de aquellas veladas
de poemas no a solas.
La que me arropa
y me destapa cuando mi dueño lo requiere.
Ella, la dueña de ese dueño mío
llamado yo.
El mismo olvido
se acordaría de ella
si sus ojos le viesen.
La que a nadie pregunta
jamás si, la persona amada, es esa misma
que la de otros momentos; otros años;
la misma que hubo siempre.
A una pintura de Emilio Sánchez Perrier
Óleo "Invierno en Andalucía". Autor: Sánchez Perrier (1855-1907).
A ti, que no sabes
qué te dio la vida.
Palmaria tu presencia en mi mirada
percibo que tus trazos son colores
de un tacto que pintaba sin temblores
haciéndote una cosa no igualada.
Tu vida mana blanca y bien marcada
con luces que con sombras y verdores
te dieron para siempre los fulgores
de un genio que firmó en su pincelada.
Parece que te mueves y te paras.
Erizas a mi piel, que nada esconde.
Parece que te mueves y te paras.
Pregunto en ti y tu cara me responde,
frondosa, como el fondo que deparas:
Emilio me creó, no sé de dónde.
-
DÉCIMA DE FIEBRE
Si es un cabo, no es un golfo.
Explorando por la punta
de una cosa con un dedo,
preocupado -un poco quedo-
otro dedo le pregunta:
-¿Lo que tocas es repunta
o es un cabo de un saliente?
-Yo diría que es doliente.
Alguien gime de dolor.
-¿No será por un ardor?
Porque está un poco caliente.
-
Si es un cabo, no es un golfo.
Explorando por la punta
de una cosa con un dedo,
preocupado -un poco quedo-
otro dedo le pregunta:
-¿Lo que tocas es repunta
o es un cabo de un saliente?
-Yo diría que es doliente.
Alguien gime de dolor.
-¿No será por un ardor?
Porque está un poco caliente.
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Pintura "La barca", de Pilar García
ESPEJO DE AMOR VERDADERO
El cielo tiene un espejo
donde se mira la cara
y en sus cristales aclara
tules azules con dejo.
Desde su viento un vencejo
ve que una barca se para
a maquillarse la cara
mientras se mira al espejo.
De un fulgor, con un bosquejo,
un rubor pinta en su cara,
por si un beso se escapara
y cayera en su aparejo.
y cayera en su aparejo.
La barca por ese espejo
al cielo besa en la cara,
y el cielo su amor declara
y el cielo su amor declara
cuando requiebra el cortejo.
Este mirar es consejo
Este mirar es consejo
del amor que llega y para.
La mar es turbia o es clara.
Si es real, no es un reflejo.
Si es real, no es un reflejo.
Palabras que se visten de luto
A José Luis Zúñiga
No descarto encontrarnos otro día.
La tarde en que te vi ya me dejaba
amistad y el rincón en que encontraba
lugares habitados tu poesía.
Despedirme de ti no ha dado tiempo.
Tiempo a destiempo, como nos dijiste.
Palabras de tu voz que nos trajiste.
Mas fueron vocación no un pasatiempo.
Rocíos de unos ojos ahora llueven
en flores trasportando sentimientos
con pétalos que el viento no se lleven.
Tu pluma ahora escribe desde el cielo
con líneas que dibujan siluëtas
del negro de la ausencia de tu vuelo.
Hasta luego.
Hasta siempre.
Quise buscarte
Por querer pues quise verte
al urdir los corazones
con deseo de tenerte
prendida por mis razones.
Es tenaz el compelerte
romper tus caparazones
de una forma un tanto inerte
con hirientes desazones.
No hay razones de buscarte
tampoco el querer asirte
de la forma que quería.
Manantial yo a ti dejarte
manando en mi cuerpo al fluirte
y serás mi poesía.
DIÁLOGO CON UNA OLA (Sonetillo bisílabo)
Sin muchos bienes,
amar, y divertirse,
hasta una ola lo puede hacer
- Hola.
¿Tienes
bienes,
ola?...
- ¿Dola
enes...?
- ¡Vienes
piola!
- Liega
vega,
lama...
- Juega,
sega,
y ama.
Artesanía, poesía, y amor
Pintura de Pilar García.
Modelando amores
El color del amarillo
en aquella calabaza,
parecido al que se abraza
a ese ocre cantarillo,
me deslumbra con el brillo
de colores de una raza,
que un pincel no despedaza
y describo en sonetillo.
Son las manos artesanas,
como dedos que pintaban
con amor y con colores,
otras manos artesanas,
que con barro modelaban
en figuras sus amores.
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