ALGUNOS POEMAS





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SIEMPRE ESTOY CONTIGO, NIÑA



Siempre despertamos juntos
con la luz de la alborada.
En tus calas y en tus ojos.
En regatos de mis aguas.

Y las olas que se ondulan
cual pestañas retocadas
llegan frescas a tu costa,
y acarician a tu cara.

Desde mi fondo y mis labios
hasta el faro que me guarda,
mi verso cruza sincero
tu dulce salada playa.

Vamos a bañarnos, niña,
día y noche y hasta el alba.
Y enjugarnos con la piel.
Con la piel de nuestras almas.

Y nos moje alguna lluvia.
Y a mis ojos, verdes agua,
los aniden las gaviotas
con color de nubes blancas.

Por la orilla vas conmigo.
Con el sol. Con luces ralas.
Siempre estoy contigo, niña.
Contigo, tu mar soy, Málaga.


Juanjo Almeda (Versión corregida)



-

TU REMEDIO



No habrá dolor humano ni inhumano;
dolor dolido y duro y agonías;
dolor contigo nunca mientras rías;
teniendo tu remedio tan cercano.

Jamás podrá un agravio ser secano
mojado de diluvios de alegrías.
Será además remanso de aguas frías.
Calientes porque harán sentirme sano.

Tus manos que me abarcan con sus dones
ungiendo del ungüento que presentas
enjugan el pesar de mis rincones.

Adoro los cuidados y atenciones
que alojas en mi ser al que contentas.
Liberas a mi mente de aflicciones.



Juanjo Almeda
-


Dispense, Desamor 


Disculpe si lo evoco sin agrado;
confieso haber tratado con sus cosas;
si vuelvo a asir las púas de sus rosas
me pierdo en su jardín rüin y ajado.

Perdone si le he dado al mal de lado
y doy a mis conductas por honrosas.
Hundiendo a lo penoso en mar de losas.
Haciendo de lo duro un tierno aguado.

Disculpe si este paso me encamina
a donde anduve tanto por un sueño
soñando que ese sueño se culmina.

Perdone si el amor es mi doctrina.
Disculpe si mi rostro está risueño.
Debajo de ese amor, mi amor camina.


Juanjo Almeda


-


ADÓNDE LA VICTORIA


Dormirse en los laureles 
y despertarse sin corona
ni lecho ni futuro
ni restos de hojas sueltas.

Dormirse en la deriva del tiempo que adormece
la vida de estos ojos.

Dormirse y despertase, y ver que todo es eso.
Y ver que no soy nada.
Y ver que no estás tú.




Juanjo Almeda

                           

14F



Hoy no tengo regalos ni tampoco palabras
para decirte que te quiero.

Simplemente te quiero.




Juanjo Almeda
-

A IMAGEN DE UN SEMEJANTE 

                                             
                                                 Cómo no dedicarlo 
                                                                   a la mujer


Nació de su dolor. Durmió en su cuna.
Jamás dejó su voz de hablar de amores.
Libó de sus sabores los dulzores.
Allí se vio su cara en esa luna.

Formó sudor su piel, feraz laguna,
y en un remar, su fuerza, dos motores.
Curó de senos puros los tumores.
Volvió a decir que no sin duda alguna.

No compra la mirada de los hombres.
Ni admite algún estigma que le diga
qué debe o qué no debe disponer.

Si un dios creó la vida con dos nombres,
del barro, modelando con su espiga,
iguales son el hombre y la mujer.


Juanjo Almeda


-

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Cedí mi corazón, por el amor.
Aún perviven.

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Juanjo Almeda









A ti; Infelicidad



Escucho por mi andén tu voz de bicha
y siento andar tu neura por mis sienes
sabiendo por mi seso que, si vienes,
pretende hacer tu mal romper mi dicha.

Es más que mi desgracia, mi desdicha,
si sacas tus billetes y no tienes
un sitio de pernocta y bien te atienes
a hacerlo por mi casa, falsa y ficha.

Espero en los andenes de mi vida
retrasos cuando vagas por mi vía,
o un cambio hacia un desvío a vía muerta.

No habrá jamás ninguna bienvenida
a mi feliz estar que no sabía
cerrar a mi estación, no abrir tu puerta.


Juanjo Almeda

Breve poema

         
                        
         
                                               

Conjuntos vacíos


Suma de huecos.
Miríada de ausencias.
Igual a nada.


Juanjo Almeda

ESTRÉS Y ASFALTO




Cada día los días me pasan su factura
por no tener saldado aquel impuesto
impuesto por la ley de la impaciencia.

Cada día bullicios me recuerdan
cualquier hueco de paz donde ampararme
movido por momentos de fatiga.

Cada día recorro la condena
del acoso perpetuo del estrés y el asfalto.

Y pienso qué habrá sido de lo inerme.
De la quietud afable de la noche.
De la tranquila tarde sin mi ocaso.
De la mañana fresca sin agobios.
De la paciencia del mundo y
la sonrisa del alba.


Juanjo Almeda


-

ES TIEMPO...

           


Es tiempo para hablar de cualquier cosa
si el tiempo en que vivimos lo permite,
si el verbo de un pedante no rebosa,
o el cargo de tu lengua no dimite.

Es tiempo de saber qué mide un verso
si cuentas con los dedos de tu mano.
Es tiempo de saber de este universo.
Es tiempo de ignorar al ser ufano.

Es tiempo de expeler a la derrota
que vino y no se sabe adónde llega.
Tiempo de resarcir a un alma rota;
es tiempo de operar, si alguna es ciega.

De cruzar la barrera más cercana,
lejana o intermedia, de las manos.
Y para que entre sol por tu ventana.
Si el tiempo es honesto. Y somos humanos.


Juanjo Almeda


   


     LA PIEL DE LA INOCENCIA



Mientras que la inocencia me delata
un espíritu llano está en su piel.
Me arropa como abejas a su miel.
Y hasta en la cuerda floja se desata.

Comer de su malicia no me mata.
Se aferra como tren a su rïel;
el perro con su dueño no es tan fiel
al lado de esta ingenua con mi bata.

La piel de la inocencia ahora esconde
debajo de la faz de una chumbera
la caja de recuerdos de mi infancia.

El fruto de esta tuna corresponde
a aquello que brotó en mi piel primera
regado con la flor de la ignorancia.


Juanjo Almeda
                                                             


                                                          
Hablaré de ti
el tiempo que me queda

                                                 
                                                  A ti; Málaga.



Qué digo de la tierra que bendice
a olivos, a un mar de plata y al vino,
si ya lo dice todo aquel camino
que halló Cartago desde aquel fenice.

Cómo narrar lo que al reloj le dice
el viento del pasado y su destino.
Recuerdos en vestigios son el sino
de que nunca su tiempo cicatrice.

En ti, colmado en oros varios vivo.
Y son tesoros donde el sol respira
los aires puros de no ser cautivo.

De ti, me halaga tanto ser nativo,
por ver que el mundo por tus ojos mira,
bebiéndose en su caldo tu cultivo.

Qué decir de la patria que dejara
poder crecer a esto que ahora es hoy.
Dejar nacer a esto que yo soy.
Qué decir, de la tierra que me ampara.

Si alguna vez mi sangre no me hablara
podrán saber mis gentes que me voy
a aquel lugar oscuro al cual estoy
tratando siempre de volver la cara.

Y me iré, como gira cualquier rueda.
Con todo aquello que por ti rodaba.
Quizá algún día por morirme ceda.

Y aunque me calle, y aunque hablar no pueda,
me oirán decirte, sin ninguna traba,
que pienso amarte lo que en ti me queda.


Juanjo Almeda



Cedo (a) la palabra



Pienso que se me da mejor oír que hablar.
A veces pienso que mi acento no se entiende.
Por eso, cederé la voz a mi palabra.
En ella no hablo extraño. Su voz escucharé.



Juanjo Almeda





Tu alimento
Mi alimento



Aliméntate del agua.
Por tu cuerpo que navegue.
Aliméntate del fruto
que meciéndose florece.

Aliméntate de plata,
del reflejo de los peces.
Aliméntate de risas,
de palabras, de la gente.

Aliméntate de abrazos,
de amistad, de la esperanza.
De caricias y de besos,
de los besos de una cara.

Aliméntate del fuego
de pasión descontrolada.
Del cariño, del amor.
Y, si quieres, de mi alma.


Juanjo Almeda

-

 
  Queridos reyes magos:


Este año nuevo,
pido lo mismo que el año pasado;
ya lo sabéis; dinero, amor, salud...
Pero, este año, traedlo para todos,
incluso para aquellos que no han sido
tan buenos por las causas de sus vidas.
Y, no quiero olvidar, pedir paz, para el mundo.

La salud, si es posible, mejor que la anterior.
Aunque transijo con molestias
con la que tengo ahora.
Sé que, de lo que os pido, hay bastante demanda.

Hablando del dinero,
no os he pedido mucho los años anteriores,
y, aquel que ya se fue, jamás
ya volverá. Así que, a todo aquel que venga,
daremos fiel refugio.

El amor... Qué pedir para el amor...
Simplemente, que sea por siempre el mismo. Que,
desde el año que viene, ligado a lo que importa,
no tenga que pedirse en un escrito.
Que la magia de él mismo más la que hay en el hombre
estén junto a la vuestra bien unidas de noche
entre los sueños,
cada día a cada alba; flotando en el ambiente.

Queridos reyes magos,
como no he sido malo apenas,
y como no me habéis fallado casi,
aunque, en vuestros envíos, sí que hubo algún retraso
--y aguardo la esperanza por la paz
que hablé en otras misivas--,
hoy escribo esta carta, esta enésima epístola,
a vuestras majestades.


                               Atte.  Juanjo Almeda









SIEMPRE ERES

         
                                                      A Maribel



Ahora ya eres mi mañana,
eres mi hoy.
La presencia que habita junto a mi alma.

Eres aquello por lo que todo hago,
por lo que nada trueco.
Eres el cielo que me tapa.

La oración con la que te adoro.
La razón por la que me muevo.
El fulgor junto a mi palabra.

Mi corazón. La sangre aquí en mis venas.
Aquella luz en mis miradas.
Esa eres tú. Mi piel.

Mi eterno amor.
                                                  Te quiero.



Juanjo Almeda
               



TIEMPO PRETERIDO

                                                                    A Jesús Arroyo

                                                                                                                
                                                                    
¿Dónde fueron las noches que olvidaron mañanas?
¿Y un tiempo en mar perdido de un allende horizonte?
Donde anduvo su plata siempre queda una calma.
Vestigios de oleajes que ignoraron sus nortes.

Si el tiempo se ha perdido siempre busca una cala
hallada en un olvido donde soles no rompen.
Morada de preguntas en que yacen las algas
de un mar de incertidumbres al que el tiempo responde.

Después de un abordaje ya no quedan piratas;
los males han hüido por un puente de cobre.
No importa si es de oro, si es de bronce o de plata;
un bóreas, ha venido; me ha ofrecido: otra noche.


                                                               
Juanjo Almeda
     

                RE-NACIMIENTOS

                                               A cada niño que nace cada día


Tan tierno como el brote de una rama,
tan vivo como el llanto en que se asoma,
más largo que la pausa de una coma,
un ciclo con la vida se amalgama.

Su cuerpo toma forma en una cama
nevada de pelusas de paloma,
y, luego, cual polluelo, tardo asoma,
trayendo pan de trigos a una dama.

Si el ciclo de una vida se deshace
por campos entre oscuros y agonías
creemos que la vida no complace.

No existe cosa alguna que reemplace
a lluvias y remansos de alegrías
que el ver cómo la vida en sí renace.


Juanjo Almeda

                       
                                     

HUELLAS







Si el bien que ayer hicimos se convierte en recuerdo,
hagamos recordar con esas huellas.

Hagamos al olvido recordar.







Juanjo Almeda



NO ES UN JUEGO SUBSISTIR



Compite en estos tiempos una audiencia
de argucias y jugadas
donde a muchos nos toca sufrir sus sucios retos.
Acaparo el coraje y el valor de mis genes
con mi vergüenza intacta
entre espinas y rosas.

Nada puede vencerme:
yo finjo mis derrotas.

Siento indiferente a mi ser
que ante adversarios se reinventa
para restablecer aquel presente
en que quedó mi vida en tablas.

Los líderes ya saben que no juego.
Yo sé que guardan cartas en sus mangas.


Juanjo Almeda







PERCEPCIÓN




Cierra los ojos.
Puedes tocar lo ausente.
 Concibe en braille.


Juanjo Almeda


     
   

Quiromancia



Abro mi mano.
Veo en callos las huertas
que ara mi vida.


Juanjo Almeda






                                   


                                              Porque morir no se muere. 
                                              Solo se nos va la vida.                                                                                                                




Se van los amigos.
Se van los parientes.
Se nos va la vida.


Se queda un recuerdo.
                    Que resucita.




                                                       


                                               En memoria de Juliana Gómez Cordero


Juanjo Almeda
            

               
                   
                           MARIDAJES




La armonía no es discordia
ni es tensión ni disonancia,
ni es que el rico en la distancia
tenga gran misericordia.

La armonía es la cadencia
de una justa entonación,
y equilibrio con unión,
en la paz de su avenencia.

La armonía son colores
que entrelazan a hermandades
en un ritmo de salmodia.

La armonía son rumores
que aunque tengan oquedades
a sus huecos nadie odia.


Juanjo Almeda

Breve





No trabajar
en el día del trabajo.
Gran paradoja.

Juanjo Almeda







CONOZCO LO SUFICIENTE


                            
   Fotografía de Floren Hernández

 
(Maribel y Juanjo)


Niña:


Si preguntas por todas las cosas que comprendo
para querer estar contigo en el presente
quizá tendrías múltiples respuestas. 

Si preguntas cuál es la suficiente
para querer estar contigo para siempre
la respuesta está en ti.

Juanjo Almeda

Por si vuelven a preguntarme


                                                                                                           Fotografía: Juanjo Almeda.



   

POR SI VUELVEN A PREGUNTARME
                                     si se trata de ella



Ella es la misma del año pasado,
la de ahora y de siempre.
La que recuerdan de aquellas veladas
de poemas no a solas.
La que me arropa
y me destapa cuando mi dueño lo requiere.
Ella, la dueña de ese dueño mío
llamado Yo.

El mismo olvido
se acordaría de ella
si sus ojos la viesen.

La que a nadie pregunta
nunca si, la persona amada, es esa  misma
que la de otros momentos; otros años;
la misma que hubo siempre.


Juanjo Almeda


A una pintura de Emilio Sánchez Perrier

  
Óleo "Invierno en Andalucía". Autor: Sánchez Perrier (1855-1907).

                                                            A ti, que ya sabes
                                                             qué te dio la vida.


Palmaria tu presencia en mi mirada
percibo que tus trazos son colores
de un tacto que pintaba sin temblores
haciéndote una cosa no igualada.

Tu vida mana blanca y bien marcada
con luces que con sombras y verdores
te dieron para siempre los fulgores
de un genio que firmó en su pincelada.

Parece que te mueves y te paras.
Erizas a mi piel, que nada esconde.
Parece que te mueves y te paras.

Pregunto en ti y tu cara me responde,
frondosa, como el fondo que deparas:
Emilio me creó, ya sé de dónde. 

Juanjo Almeda




UN TIEMPO DE CRISIS


Una helada inmensa y fría
con helores no normales
ha obstrüido los canales
con que riego mi masía.
Y es que ha helado en demasía
para no llevar enaguas.
Esperemos que las aguas
removidas que no llueven
a las nubes no se eleven.
Para no comprar paraguas.


Juanjo Almeda
                                  
                                                        
                                                                   
                                                                  BESOS
                                                     


Sin métrica en mis labios,
contando con los dedos en mis versos,
te cuento muy despacio,
que cuento con tus labios por mis besos.



Juanjo Almeda                                                             
DÉCIMA DE FIEBRE

Si es un cabo, no es un golfo.


Explorando por la punta
de una cosa estaba un dedo
preocupado -un poco quedo-,
y otro dedo le pregunta:
-¿Lo que tocas es repunta
o es un cabo de un saliente?
-Yo diría que es doliente.
Alguien gime de dolor.
-¿No será por un ardor?
Porque está un poco caliente.


Juanjo Almeda









                                                 Pintura "La barca", de Pilar García


ESPEJO DE AMOR VERDADERO

El cielo tiene un espejo
donde se mira la cara
y en sus cristales aclara
tules azules con dejo.

Desde su viento un vencejo
ve que una barca se para
a maquillarse la cara
mientras se mira al espejo.

 De un fulgor, con un bosquejo,
un rubor pinta en su cara,
por si un beso se escapara
y cayera en su aparejo.

La barca por ese espejo
al cielo besa en la cara,
y el cielo su amor declara
cuando requiebra el cortejo.

Este mirar es consejo
del amor que llega y para.
La mar es turbia o es clara.
Si es real, no es un reflejo.

                       Juanjo Almeda                          

                               

                                                                    .

                                                                                       

María Isabel
El color de su mirada



Mar que a los ojos
mira con verdes aguas
marrón profundo.


Juanjo Almeda

Palabras que se visten de luto

                                              
                                                      A José Luis Zúñiga



No descarto encontrarnos otro día.
La tarde en que te vi ya me dejaba
amistad y el rincón en que encontraba
lugares habitados tu poesía.

Despedirme de ti no ha dado tiempo.
Tiempo a destiempo, como nos dijiste.
Palabras de tu voz que nos trajiste.
Mas fueron vocación no un pasatiempo.

Rocíos de unos ojos ahora llueven
en flores trasportando sentimientos
con pétalos que el viento no se lleven.

Tu pluma ahora escribe desde el cielo
con líneas que dibujan silüetas
del negro de la ausencia de tu vuelo.

                                  
                                              Hasta luego. 
                                              Hasta siempre.                                               
                                 

Juanjo Almeda


                                         
 

    Quise buscarte


Por querer pues quise verte
al urdir los corazones
con deseo de tenerte
prendida por mis razones.

Es tenaz el compelerte
romper tus caparazones
de una forma un tanto inerte
con hirientes desazones.

No hay razones de buscarte
tampoco el querer asirte
de la forma que quería.

Manantial yo a ti dejarte
manando en mi cuerpo al fluirte
y serás mi poesía.


Juanjo Almeda





Como flores en el mundo
en el mundo ya hay dolor.
¿Cómo es que una flor se abre  
y no lo hace un corazón?

                          
Juanjo Almeda                            


              

DIÁLOGO CON UNA OLA (Sonetillo bisílabo)

      


                                      Sin muchos bienes, 
                                                   amar, y divertirse,
                                                   hasta una ola lo puede hacer



       - Hola.
         ¿Tienes
          bienes,
          ola?...
          
        - ¿Dola
          enes...?
        - ¡Vienes
          piola!
     
       - Liega
          vega,
          lama...
       
       -  Juega,
          sega,
          y ama.


Juanjo Almeda

Artesanía, poesía, y amor

                                                               Pintura de Pilar García.


  Modelando amores

El color del amarillo
en aquella calabaza,
parecido al que se abraza
a ese ocre cantarillo,

me deslumbra con el brillo
de colores de una raza,
que un pincel no despedaza
y describo en sonetillo.

Son las manos artesanas,
como dedos que pintaban
con amor y con colores,

otras manos artesanas,
que con arte modelaban
en figuras sus amores.


Juanjo Almeda

                                    


                                      A los libros de poesía



Voy a buscar un estante
que tenga mil anaqueles
para arropar muchas hojas. 

Y que reposen los ángeles
con sus alas de papeles
escritos por otros ángeles.

Helicón interminable,
leído con otros ojos
de ángeles que son carne.

                   

Juanjo Almeda                        
                                             







Y de inviernos y veranos



Hojas caen por un otoño
de primaveras caídas.
Son los meses del otoño.
Son los años de la vida.


Juanjo Almeda